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El puerto espacial escocés será el “más ecológico del mundo”

La Agencia Espacial de Reino Unido (UK Space Agency) anunció en la feria de Farnborough International Airshow 2018 (FIA 2018), que la sede del futuro puerto espacial inglés sería en el condado de Sutherland, Escocia.

La compañía Highlands and Islands Enterprise (HIE) es la encargada de poner a punto el primer puerto espacial británico. Durante el anuncio, los portavoces de la UK Space Agency explicaron que “la elección de Sutherland se debe a su excelente situación porque en caso de lanzamiento fallido, los restos del cohete irían a parar al océano o a zonas despobladas”.

La Junta aprobó un presupuesto inicial de 17,3 millones de libras para apoyar el proyecto, ahora llamado Space Hub Sutherland (SHS). Esto incluía 2,5 millones de libras esterlinas de UKSA y 9,8 millones de libras del propio HIE. Los 5 millones de libras restantes se solicitaron a la Autoridad de Desmantelamiento Nuclear.

Pero ¿cómo beneficiará a Escocia este puerto espacial? ¿cómo afectará a la naturaleza tan características de las Tierras Altas del país? ¿qué tipo de misiones se lanzarán? En Fuera de Órbita hemos entrevistado al project director de Space Hub Sutherland, Roy Kirk.

¿Qué es el proyecto Space Hub?

Nuestra ambición es establecer Space Hub Sutherland como el puerto espacial más ecológico del mundo. Nuestro plan es poner en órbita pequeños satélites (polar y síncrono solar) utilizando vehículos de lanzamiento construidos en Escocia. Se ha aprobado el permiso de planificación para hasta 12 lanzamientos verticales por año.

¿Por qué eligió Sutherland para establecer su puerto espacial?

Hace varios años que somos conscientes de que Highlands and Islands poseen activos fantásticos para respaldar el crecimiento del sector espacial de Reino Unido y generar empleos de alta calidad y beneficios para la comunidad en nuestra región. Estos activos incluyen nuestra ubicación en el norte, que es buena para el acceso orbital, una población relativamente escasa en algunas áreas rurales, la proximidad a la costa y una fuerza laboral calificada y una cadena de suministro. Sutherland tiene todas estas cualidades.

¿Cómo beneficiará este puerto espacial a Escocia?

Hemos encargado estudios que estiman los principales impactos económicos. Se espera que el puerto espacial genere 250 puestos de trabajo de alta calidad, que es un número significativo para las tierras altas y las islas. Alrededor de 60 de ellos tendrán su sede en Sutherland y Caithness, incluidos 40 más o menos en el sitio de lanzamiento, lo que creará oportunidades para la población local y atraerá nuevos talentos a una ubicación relativamente remota donde la población está disminuyendo actualmente.

Los trabajos en otras partes de nuestra región incluyen actividades de fabricación y cadena de suministro. Nuestro socio de lanzamiento, Orbex, tiene su sede en la ciudad de Forres, en Moray, donde se fabricará su innovador vehículo de lanzamiento Prime.

El sitio del puerto espacial es propiedad de la comunidad y será arrendado a Melness Crofters Estate, por lo que existe un beneficio financiero inmediato para la población local en forma de ingresos por alquiler. También hemos creado un grupo de enlace comunitario, que es independiente de HIE, y se centra en maximizar las formas en que el puerto espacial puede beneficiar a un área local más amplia en esta parte de Sutherland.

Es importante destacar que la capacidad de lanzamiento y la fabricación de vehículos en las Tierras Altas y las Islas complementarán otras actividades relacionadas con el espacio en Escocia, incluido el diseño y la fabricación de satélites y el análisis y uso de los datos recopilados de las misiones espaciales. Esa diversidad proporciona una base que puede ayudar a garantizar el crecimiento continuo de un nuevo e importante sector espacial en Escocia y contribuir a la posición del Reino Unido en un mercado internacional competitivo.

HIE visit to Harwell Campus, Didcot, Oxfordshire ROY KIRK VISITS THE SATELLITE CONTROL ROOM DURING A VISIT TO THE FACILTIY NEAR DIDCOT, OXFORDSHIRE

¿Tendrá algún impacto en el medio ambiente?

Nos tomamos en serio la mitigación del impacto ambiental del puerto espacial y la mejora de partes del paisaje dentro y alrededor del sitio de lanzamiento cuando sea posible. Encargamos a especialistas para que llevaran a cabo extensos estudios ambientales que se presentaron como parte de nuestra solicitud de planificación, incluidos los censos de aves que se han realizado durante cuatro años.

También contamos con un plan de manejo de turba detallado para asegurar que toda la turba que se perturbe durante la construcción se mantenga en el sitio, y parte se utilizará para restaurar áreas que han sido excavadas durante siglos de actividad humana y que actualmente están degradadas.

Con alrededor de 10 acres, la zona de lanzamiento es de tamaño muy modesto. Además, los vehículos de lanzamiento Orbex Prime que lanzaremos son relativamente pequeños y livianos. Utilizan biocombustible que reduce las emisiones de dióxido de carbono hasta en un 90% y las etapas que caen al mar se pueden recoger para su reutilización.

¿Cuándo se verá el primer lanzamiento desde allí?

Estamos trabajando con nuestro socio de lanzamiento Orbex para un primer lanzamiento que tendrá lugar en 2022.

¿Qué tipo de sistemas se lanzarán desde el puerto espacial?

Space Hub Sutherland será un puerto espacial comercial, por lo que el operador del sitio de lanzamiento y nuestro socio de lanzamiento Orbex serán responsables de atraer negocios de una variedad de clientes. Esperamos que una proporción significativa de los satélites lanzados desde Sutherland se utilice para la observación de la Tierra, incluido el monitoreo del cambio climático y la recopilación de datos que informarán cómo se puede abordar la crisis climática global.

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Virgin Galactic, 17 años lucrándose de sus (no) viajes espaciales

El turismo espacial ha llegado, por fin. Estamos viviendo los años más fructíferos en materia espacial. Misiones a planetas inexplorados, descubrimientos de exoplanetas y hasta un dron en Marte. Y, ahora, parece que ya nos ha llegado el momento a los humanos más normalitos de ir al espacio, eso sí, las condiciones son astronómicas. Blue Origin ofrece asientos por 28 millones de dólares y Virgin Galactic parece que ya arranca en serio con el turismo espacial tras más de 17 años vendiendo, literalmente, una idea que parece que ya se va a materializar. Pero, ¿cuántas situaciones y barreras ha tenido que superar la empresa de Richard Branson? Hacemos un repaso a estos 17 años de Virgin Galactic.

Virgin Galactic fue fundada en 2004 por el multimillonario y carismático Richard Branson y su objetivo ha sido (y es) realizar vuelos orbitales con turistas. Desde su creación, la compañía se ha estado lucrando de unos viajes espaciales que aún no se han realizado. Sus idas y venidas en bolsa y su especulación con numerosos anuncios de lanzamientos, que se han ido retrasando en el tiempo por diversos problemas, han servido a Virgin Galactic para llenarse los bolsillos.

Una prueba de ello es que la empresa comenzó hace 17 años a vender los billetes al espacio por la friolera de 250.000 dólares por persona (unos 206.000 euros). De entrada, la compañía de Branson consiguió recaudar en sus primeros días unos 34 millones de euros en depósitos pagados por más de 330 personas deseosas de ser los primeros en disfrutar la experiencia. Unos años después, Virgin Galactic sigue recaudando dinero y la lista de espera ya asciende a los 700 pasajeros. Echad cuentas. Pero ¿qué es lo ha provocado el enorme retraso de estos viajes espaciales?

Pérdidas de acciones por los continuos retrasos

El primer vuelo operativo de la nave espacial SpaceShipTwo de Virgin Galactic se ha estado anunciando desde su creación en 2004, pero una serie de retrasos, fallas técnicas y algún trágico accidente han hecho que la fecha haya estado constantemente retrasándose hasta este año. Este ritmo tan desesperanzador sólo ha hecho que las dudas se ciernen sobre la compañía y que se vean eclipsados por SpaceX y Blue Origin, que han hecho increíbles avances en la última década.

Las acciones cayeron un 17,7% en marzo de 2021 debido a los continuos retrasos y porque el presidente de la empresa, Chamath Palihapitiya, vendió una parte importante de sus participaciones. En abril, fue el turno de Branson, que vendió más de 150 millones de dólares en acciones. En ese mes de abril, las acciones de Virgin Galactic Holdings ya estaban bajo presión debido a plazos incumplidos y lanzamientos de prueba fallidos. Las acciones de Virgin Galactic perdieron un 27,7% en abril, según S&P Global Market Intelligence.

Virgin Galactic había planeado originalmente lanzar al fundador Branson al espacio en 2020, pero una combinación de complicaciones relacionadas con la pandemia y reveses en las pruebas retrasaron la fecha objetivo a 2021.

El complicado desarrollo de la SpaceShipTwo

Virgin Galactic desarrolló el avión espacial SpaceShipTwo, un descendiente directo del ‘SpaceShipOne’, que ganó el premio ‘Ansari X’ en 2004.

El ‘SpaceShipTwo’ es aproximadamente el doble del tamaño del ‘SpaceShipOne’ y presenta un diseño más elegante que recuerda a un avión privado futurista, pero por lo demás las dos naves son notablemente similares. Ambos son lanzados desde sus naves nodrizas y, al carecer de la velocidad necesaria para alcanzar la órbita, la nave se abre paso a través de una trayectoria balística suborbital con un apogeo de al menos 80 kilómetros, mientras los pasajeros experimentan alrededor de cuatro minutos de microgravedad.

La simplicidad de la reentrada emplumada es posiblemente lo que hizo que su confiabilidad lo hiciera muy adecuado para vuelos espaciales comerciales y para construir, por una vía rápida, la SpaceShipTwo para vuelos suborbitales.

Tragedia en 2014. Foto: NSBC.

En 2007, la tragedia golpeó por primera vez a Virgin Galactic. Mientras se probaba el nuevo sistema, un tanque presurizado con 4.500 kilogramos de óxido nitroso explotó y mató a tres empleados de Scaled Composites. Sin embargo, esto no acabaría ahí porque el diseño del motor de cohete híbrido continuó causando problemas al equipo durante años, aunque sin más pérdidas de vidas.

A pesar de realizar varios vuelos utilizando este motor, en 2014 Virgin Galactic anunció que estaban desarrollando un nuevo motor que quemaría un combustible diferente. Esto requirió que se agregaran tanques de helio y metano a las alas de SpaceShipTwo.

El nuevo motor, que fue construido internamente en lugar de a través de un subcontratista, es capaz de generar 310 kN de empuje y es completamente reutilizable. Desafortunadamente, durante un vuelo de prueba el 31 de octubre de 2014, VSS Enterprise explotó en el desierto de Mojave solo unos segundos después del encendido del motor a una altitud de aproximadamente 15 kilómetros. El piloto pudo lanzarse en paracaídas a un lugar seguro y sobrevivió. Desafortunadamente, el copiloto murió en el accidente. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), concluyó que el piloto desbloqueó el mecanismo de desvanecimiento del vehículo mucho antes de lo indicado en la lista de verificación del vuelo. La NTSB descartó el fallo de la máquina y lo atribuyó al piloto, sugiriendo a Virgin un entrenamiento más completo de los pilotos

Después de este accidente, Virgin Galactic realizó una serie de cambios en la unidad que estaba en construcción. Entre ellas, las principales fueron las medidas físicas y operativas para evitar que el mecanismo de la pluma se desbloquee o se despliegue prematuramente. La NTSB recomendó un entrenamiento más completo de la tripulación para situaciones de emergencia, especialmente en el uso del paracaídas automático y los sistemas de oxígeno suplementario, pero finalmente consideró que el diseño y la operación del vehículo eran satisfactorios.

Richard Branson, dueño de Virgin Galactic, en unas de las pruebas de vuelo
Richard Branson presencia uno de los vuelos de VSS Unity. Foto: Virgin.

Richard Branson, dueño de Virgin Galactic, en unas de las pruebas de vuelo

En enero de 2020, la tercera y cuarta nave SpaceShipTwo todavía estaban en construcción, y la primera se acercaba al punto en el que la integración final y las pruebas en tierra podrían comenzar. Pero, debido a la pandemia de la Covid-19, el trabajo en estas naves se ha ralentizado considerablemente.

Virgin Galactic anunció en marzo de este año que estaban trabajando en una nueva clase de vehículo conocido como SpaceShip III. Con un tiempo de respuesta reducido entre vuelos y una flota de al menos cinco aviones espaciales, la compañía espera realizar eventualmente hasta 400 vuelos comerciales al año desde Spaceport America. Es un objetivo audaz, pero considerando que la compañía aún no ha transportado ni a un solo turista de pago después de más de una década de investigación y desarrollo, deberíamos tomarlo con bastante cautela.

Esperanza tras los primeros vuelos exitosos

Ahora parece que el avión espacial suborbital de Branson finalmente podría comenzar a generar algunos ingresos para la empresa. Su reciente y exitoso vuelo de prueba representa un hito importante en el camino hacia el servicio comercial. El vuelo demostró que los cambios realizados en la Virgin Space Ship (VSS) Unity han sido acertados. Además, este vuelo le dio un respiro a Branson ya que Virgin Galactic registró un aumento en bolsa del 21%. Los datos recopilados de este vuelo que alcanzó una altitud de 89,23 kilómetros fueron revisados a fondo por la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA) y otorgaron la primera licencia para realizar vuelos espaciales con turistas a la empresa de Branson, actualizando el permiso de transporte espacial otorgado en 2016.

La expansión de la licencia allanó el camino hacia el inicio de los vuelos turísticos espaciales. Y para celebrarlo, el propio Branson viajó al borde del espacio en el último vuelo de prueba de Unity.

Si todo va según lo planeado, todo el proceso debería concluir antes de fin de año. En ese momento, entre los contratos gubernamentales que Virgin Galactic ha asegurado para probar equipos y entrenar astronautas en un entorno ingrávido, y la acumulación de más de 600 pasajeros que han pagado por un vuelo, la compañía debería generar millones de dólares en ingresos con cada vuelo.

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La locura del turismo espacial, sólo apto para multimillonarios

Blue Origin está ultimando el primer viaje tripulado al espacio de su nave New Shepard con unos turistas muy distinguidos. Y digo distinguidos no porque sean premio nobeles o grandes personalidades de la ciencia, sino porque uno será el dueño de la empresa, Jeff Bezos, su hermano, y un tercer tripulante, que aún no sabemos su identidad, pero su situación financiera debe ser muy buena porque ha pagado 28 millones de dólares por 10 minutos de viaje al espacio. Habrá un cuarto tripulante, que no sabemos aún quién será, pero nos esperamos cualquier cosa.

La semana pasada se supo que Jeff Bezos, que para eso es el jefe, y su hermano serían dos de los cuatro tripulantes que irían al espacio. El tercer asiento ha sido subastado este finde semana por un total de 28 millones de dólares. El nombre del ganador de la subasta y el del cuarto tripulante se sabrá en los próximos días.

Los viajes al espacio se están convirtiendo en algo muy desorbitado, nunca mejor dicho, porque para poder disfrutar de la ingravidez y de unas vistas impresionantes de la Tierra hay que ser una persona con mucho dinerito, tener a un hermano que sea un magnate o ser un magnate. No se nos olvida que nuestro amigo japonés, Yusaku Maezawa, nos iba a pagar un billete al espacio, pero también hay que ser una persona especial y ser un poco (bastante) famoso. Que no nos engañen, si te has equivocado de carrera como yo y no cumples los anteriores requisitos, nuestra mejor panorámica de la Tierra desde el espacio será la que nos ofrezcan nuestros amigos de la Estación Espacial Internacional.

Un viaje al espacio, pero no a la Luna

Aunque el precio del tercer asiento ha sido desorbitado, esta cifra no le servirá al ganador para viajar a la Luna. El New Shepard sólo se elevará unos 100 kilómetros hasta superar la línea de Káramán, el límite de la atmósfera y el comienzo del espacio exterior. Eso sí, allí los tripulantes podrán experimentar la sensación de ingravidez y tener unas vistas privilegiadas de la Tierra.

Interior de la cápsula. Foto: Blue Origin.

La misión tendrá una duración de unos diez minutos. El ganador recibirá dos días de entrenamiento y preparación antes del vuelo. Los 28 millones de dólares se donarán a la fundación Club for the Future de Blue Origin, “cuya misión es inspirar a las generaciones futuras a seguir carreras en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas y ayudar a inventar el futuro de la vida en el espacio”, han explicado desde la empresa.

Estaremos pendientes de quiénes son esas dos personas que se sumarán a la tripulación turística del New Shepard y de que todo salga bien el 29 de julio. Aunque no nos guste el procedimiento, nos encantará ver cómo es ese pequeño viaje al espacio.

¡Hasta pronto!

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Agencia Espacial Española: ¿por qué ahora?

El director del gabinete del presidente del Gobierno, Iván Redondo, ha sorprendido a la comunidad científica e industrial al anunciar la creación de una Agencia Espacial Española en el marco de la nueva estrategia de Seguridad Nacional que el Ejecutivo quiere aprobar antes del verano. Pero, ¿qué se espera de esta agencia? ¿Cómo se estructurará? ¿Estará enfocada a lo civil, a lo militar, a ambas? ¿Qué estructura tendrá? ¿Y la financiación?

Muchas dudas son las que irrumpen ante esta sorprendente noticia. Muchos años se lleva debatiendo sobre este tema. La eterna pregunta siempre tenía la misma respuesta: “La ESA es nuestra agencia espacial”. Y lo cierto es que España es uno de los países miembros de la ESA que más aporta económicamente. Además, que España no tenga una agencia como tal no quiere decir que no tenga un programa espacial bastante estable. Desde el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) o desde el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) se han conseguido gestionar numerosas misiones, creando muchas sinergias con la industria, la comunidad científica y el Gobierno central.

Si en algo esta de acuerdo toda la comunidad científica es que esta agencia, aunque no es estrictamente necesaria, sí que sería bueno tener una institución que centralizase todo el programa espacial, las misiones, la financiación, la ciencia y un largo ectétera. Pero esta estructura de agencia ahora mismo parece un sueño para España porque no hay nada claro. Además, según el anuncio del Gobierno, mi intuición me dice que se van a tirar por lo militar y no tanto por lo científico e industrial

La mayor parte de países disponen de agencias espaciales. En Europa es el caso de Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Bélgica, Portugal, Polonia, Suecia, Suiza, Austria y Rumanía. Existen distintos modelos de agencia que se han adecuado a la capacidad industrial, a la estrategia política y al potencial inversor de cada país.

La industria española, en cambio, apuesta por una “agencia eficiente capaz de concentrar sus esfuerzos en coordinar necesidades, y que, sobre todo, priorice en sus presupuestos el desarrollo de programas tanto de carácter nacional como internacional, maximizando la participación y utilización de capacidades existente de las empresas”, informan desde la Asociación de Empresas de Defensa, Aeronáutica y Espacio de España (Tedae).

Declaraciones contradictorias

Ante la opacidad del anuncio y las dudas, muchas empresas aún permanecen incrédulas y prefieren no opinar en este asunto hasta que se clarifiquen todos los puntos y aspectos. Sin embargo, muchos profesionales del sector coinciden en que es un paso necesario. Aunque ya se hagan cosas, es mejor tenerlo todo bajo un mismo organismo, dedicado exclusivamente a ello.

Además, también sorprende la gran ambigüedad de la opinión del astronauta y actual ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, que en 2015, se mostró a favor de la creación de una agencia espacial que “debería ser un interlocutor único que abogaría por la inversión, con acceso directo a presidencia del Gobierno y con el modelo de EEUU con el administrador de la NASA. Sin embargo, hace unos meses ya mostró sus dudas. “Yo pienso que está bien coordinado. Se pueden crear más estructuras, pero siempre da un poco de miedo crear muchas estructuras públicas, pues no siempre es la solución a las cosas y, por lo tanto, pensamos que de momento vamos a quedarnos como estamos”, afirmó Duque entonces.

Estas declaraciones del ministro vuelven a contraponerse con las de ahora, tras el anuncio de la creación de la agencia: “Gracias a los avances de la I+D+i, el espacio se ha convertido en un ámbito transversal, con varios ministerios implicados en desarrollos tecnológicos. Su coordinación requerirá de un cuerpo técnico especializado. Es hora de estudiar la creación de una Agencia Espacial Española”, ha indicado Duque en su cuenta oficial de Twitter.

Esperaremos a que todo se clarifique, pero de momento parece ser una buena noticia.

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Lo de Spacex, Blue Origin y la NASA

Hace poco más de una semana que la NASA anunciaba la adjudicación de su contrato del siglo para desarrollar el Human Landing System (HLS) del programa Artemis. La sorpresa saltaba al conocer que SpaceX del polifacético Elon Musk era el único contratista para el HLS, por unos 2900 millones de dólares. Y esto no le ha hecho gracia al Jeff Bezos, que también optaba por este contrato con su National Team de Blue Origin, y que ya ha denunciado “injusticias” ante la GAO.

En este concurso han participado tres propuestas muy interesantes de tres grandes empresas: SpaceX, Blue Origin y Dynetics. El contrato de HLS prevé un lanzamiento y un aterrizaje lunar y la oferta de Elon Musk superó a la de Dynetics y también la de Bezos, quien se había asociado con Lockheed Martin, Northrop Grumman y Draper.

El primer enfado de Jeff Bezos se hizo visible cuando filtró a sus redactores del Washington Post, periódico del que es dueño, quién iba a ser el elegido por la NASA. Un artículo que salió publicado horas antes del anuncio oficial de la NASA. Y ahora, hemos conocido la denuncia que ha presentado la empresa Blue Origin ante la Government Accountability Office (GAO), expresando su disconformidad con la elección de la NASA.

“Una elección de alto riesgo”

Blue Origin explica en la protesta de la GAO que su National Team, ofertó 5.990 millones por el HLS, más del doble de la oferta de SpaceX. Sin embargo, argumenta que no se le dio la oportunidad de revisar esa oferta cuando la NASA concluyó que los fondos disponibles no le permitirían seleccionar dos postores, como se anticipó originalmente.

Concepto HLS-NASA

La NASA solicitó 3.300 millones para HLS en su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2021, pero sólo recibió 850 millones en un proyecto de ley de asignaciones general aprobado en diciembre de 2020. “La NASA ha ejecutado una adquisición defectuosa para el programa HLS y movió los postes de la portería en el último minuto. La NASA ha hecho una selección de alto riesgo”.

Blue Origin indica que “el fundamento de la selección de la NASA justifica indebidamente la selección de un único proveedor como resultado de la financiación futura anticipada para el programa HLS. La combinación de su oferta y la oferta de SpaceX, alrededor de 9.000 millones, es similar a lo que la NASA gastó en el programa de tripulación comercial, donde la NASA otorgó dos premios con menos fondos disponibles y menos certeza de fondos durante el año. Blue Origin se vio claramente perjudicado por el hecho de que la NASA no comunicó este cambio en los requisitos, podríamos haber tomado decisiones para revisar su enfoque propuesto y reducir el precio”.

En su reclamación ante la GAO, Blue Origin argumenta que, al seleccionar SpaceX, la NASA está poniendo en peligro la industria espacial comercial en general. Y es que, según Blue Origin, “la Starship de SpaceX es incompatible con otros vehículos de lanzamiento comerciales de EEUU, lo que restringe aún más las alternativas de la NASA y afianza el control monopolístico de SpaceX sobre la exploración del espacio profundo de la Agencia”.

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James Webb Space Telescope, el lanzamiento más esperado

El telescopio espacial más grande de la historia podría lanzarse a finales de este año y ya se ha convertido en el lanzamiento más esperado de los últimos tiempos, no por su importancia, que también, sino por todos los años de retraso que ha sufrido esta misión.

James Webb Space Telescope (JWST) es una misión conjunta entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA que estudiará los secretos de estrellas y planetas que toman forma en la vía láctea, las primeras galaxias que se formaron en la historia del universo, los misterios del sistema solar y los planetas que rodean estrellas más allá del Sol.

Este telescopio es el sucesor del Hubble y es considerada la misión astronómica jamás construida. Quizás por esto ha sufrido tantas y tantas complicaciones a lo largo de su proceso de desarrollo, construcción e integración.

El JWST ha sufrido muchos inconvenientes por su difícil y costoso desarrollo. La junta de revisión independiente, contratada por la NASA a finales de marzo de 2018, decidió que la fecha de lanzamiento sería el 30 de marzo de 2021 después de anunciar un retraso de un año en el lanzamiento debido a otros problemas técnicos. Y esta última fecha dada, tampoco se ha cumplido.

Esta misión conjunta entre la ESA y la NASA se ha enfrentado a numerosos problemas, que han llevado a retrasar su puesta en órbita en varias ocasiones. Su fecha de lanzamiento inicial estaba programada para finales de este año 2018, pero la NASA anunció que se retrasaría hasta 2020 por la “necesidad de la realización de más pruebas de los sistemas del telescopio”. Además, estos retrasos suponen un problema porque “excederá su límite de coste de 6.500 millones de euros establecido por el congreso estadounidense”, tal y como afirmaron los investigadores de la agencia.

El director de ciencias de la ESA, Günther Hasinger, explicó que “el James Webb es el proyecto astronómico más ambicioso y complejo que se haya construido, y darle vida es un proceso largo y meticuloso. La espera será un poco más larga ahora, pero la ciencia revolucionaria que nos proporcionará valdrá la pena”.

En su informe, la junta de revisión destacó “la complejidad significativa del proyecto, su increíble potencial científico e importancia para la astrofísica. Debido al tamaño y la complejidad del Webb, el proceso de integración y prueba de piezas es más complicado que el de la mayoría de las misiones de ciencia espacial”.

Aspectos técnicos del Webb

Image Credit: NASA/Chris Gunn

Con un espejo de 6,5 metros de diámetro, el JWST será el telescopio espacial más grande de la historia. Los científicos a cargo están desarrollando tecnología de visión infrarroja lo que lo convertirá en un instrumento de alta sensibilidad y precisión.

El observatorio se lanzará plegado en el carenado de Ariane 5. La nave de 6,6 toneladas de peso comenzará el despliegue poco después del lanzamiento, una vez esté camino de su posición de funcionamiento a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra en el lado contrario al Sol.

El JWST podrá investigar la formación de las primeras galaxias durante las etapas más prematuras del Universo y estudiará las atmósferas de planetas situados fuera del sistema solar, esto como una forma de buscar moléculas claves para la vida como el agua, el metano y el dióxido de carbono.

El observatorio totalmente ensamblado será sometido a una serie de pruebas ambientales desafiantes y una prueba final de despliegue antes de ser enviado al puerto espacial europeo de Kurú, en la Guayana Francesa, para ser lanzado en un cohete Ariane 5.

En esta misión, en la que también participa la Agencia Espacial de Canadá, la contribución europea se centra el cohete lanzador y en dos de los cuatro instrumentos científicos para observaciones infrarrojas del universo.

La amplia gama de objetivos del telescopio incluye la detección de las primeras galaxias del universo y continuar su evolución en el tiempo cósmico, presenciando el nacimiento de nuevas estrellas y sus sistemas planetarios, así como el estudio de los planetas del Sistema Solar y sus estrellas cercanas.

Instrumento MIRI: España también está en el ajo

La misión de MIRI será mirar a través de las densas capas de polvo que cubren las regiones de formación de nuevas estrellas, observar las galaxias próximas a los comienzos del Universo, estudiar la formación de nuevos planetas y la composición del medio interestelar.

MIRI es un instrumento que detecta en el rango infrarrojo, entre 5 y 28 micras, y es diez veces más sensible que cualquier otro de su clase. Combinado con el telescopio espacial James Webb, tendrá una resolución angular similar a la del Hubble pero en infrarrojo en lugar del óptico.

El telescopio operará desde una órbita entorno al segundo punto de Lagrange, L2, del sistema Sol-Tierra, un punto de equilibrio gravitatorio situado a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta en dirección opuesta al Sol, cuatro veces más lejos de nosotros que la Luna.

Aunque el liderazgo del proyecto ha corrido a cargo de Reino Unido también científicos españoles han participado activamente en el desarrollo de la cámara. El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), el CSIC y el Centro de Astrobiología (CAB) y varias empresas privadas han participado en la confección de MIRI.

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Una nueva forma en la Vía Láctea

Un equipo científico liderado por investigadores del Centro de Astrobiología (CAB, CSIC-INTA), ha trazado el mapa más detallado hasta la fecha de estrellas azules masivas descubriendo en él una estructura oculta, bautizada como el espolón de Cefeo.

La estructura se extiende sobre el plano Galáctico conectando el brazo espiral de Orión con el de Perseo, y los expertos ya la consideran como “el resultado de un patrón de corrugación producido en el disco de la Galaxia”.

Las estrellas azules masivas tienen una peculiaridad que las hace especialmente interesantes para los astrofísicos: tienen una vida efímera de pocos millones de años. Así pues, del mismo modo que la datación de las rocas revela el nivel de actividad geológica de un planeta, la presencia de estrellas azules masivas en la Vía Láctea es un indicador de la actividad en nuestra Galaxia, ya que nos revelan regiones de formación estelar.

“Allí donde las encontramos podemos decir que la Galaxia está viva, pues se están formando nuevas estrellas”, explican los investigadores del CAB.

El equipo de investigadores liderado por el CAB ha realizado una exhaustiva actualización del catálogo ALS (de Alma Luminous Stars), el mayor catálogo existente de estrellas azules masivas de nuestra galaxia.

Este catálogo cuenta con casi 20.000 objetos. Durante meses, los investigadores han cruzado los antiguos datos de cada estrella con los datos recientemente obtenidos con la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea (ESA), obteniendo un catálogo completamente actualizado.

Los nuevos datos han permitido al equipo trazar por vez primera el mapa más detallado de los brazos espirales de la Vía Láctea. El mapa es tan detallado que ha permitido al equipo científico descubrir algo que nadie había visto hasta ahora: un ramal de nuestro brazo espiral (el de Orión) de unos 10.000 de longitud que se extiende hacia afuera en dirección al siguiente brazo (el de Perseo), elevándose además por encima del plano de la Galaxia.

El espolón de Cefeo es la cresta de la ondulación y el valle lo forman otras regiones de formación estelar como las nebulosas de Orión y de la Roseta. “Es interesante señalar que la ingente cantidad de datos obtenidos con la misión Gaia y el uso de herramientas estadísticas ha permitido extraer interesantes conclusiones generales sobre nuestro entorno, como indicios del alabeo de nuestra galaxia y las corrugaciones del disco, que son probablemente reliquias de la convulsa evolución de la Vía Láctea”, concluyen los investigadores del CAB.

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Llegó la hora de Ingenuity, el dron de Perseverance

Hasta ahora todo el protagonismo de la misión más ambiciosa a Marte se la ha llevado el rover Perseverance, y no es para menos, es el sistema más potente y completo jamás enviado al planeta rojo. Pero, en unas semanas, su pequeño compañero Ingenuity, saldrá de su escondite y sobrevolará la superficie de Marte. Se trata del primer dron en Marte. ¿Cómo es Ingenuity y cómo será su primer vuelo?

Ingenuity será el primer vuelo propulsado en un planeta que no sea la Tierra. Los datos de estos vuelos, que se espera que comiencen en 30-60 días, ayudarán a desarrollar futuro programas para misiones a Marte y más allá.

El helicóptero autónomo cuenta con un par de rotores de fibra de carbono coaxiales de 1,2 metros de largo. Los rotores girarán a una velocidad de 2.400 revoluciones por minuto (RPM), mucho más alto que las aproximadamente 500 RPM de muchos helicópteros terrestres. Y es que, los rotores deben girar rápido para tener en cuenta la delgada atmósfera marciana.

Imagen: JPL/NASA

El helicóptero está alimentado por una sola matriz solar sobre los rotores, que carga seis baterías de iones de litio. Estas baterías permitirán a Ingenuity volar durante hasta 90 segundos. Un solo vuelo de 90 segundos, el tiempo máximo de vuelo de Ingenuity, consumirá aproximadamente 8,75 vatios/hora.

La combinación de su pequeño tamaño y gran cantidad de materiales compuestos hace que Ingenuity sea especialmente ligero, con un peso de 1,8 kilogramos, pero por la mínima gravedad que hay en Marte, el pequeño Ingenuity pesa sólo 0,6 kilogramos.

Ventana de vuelo en 30 días

Los equipos están planeando una ventana de vuelo de 30 días para el helicóptero. Actualmente apuntan a un mínimo de un vuelo, pero eso tiene posibilidad de ampliarse. El primer intento contará con una prueba relativamente simple de vuelo estacionario a baja altitud de 20 a 30 segundos antes de aterrizar. Posteriormente, los vuelos durarán más y viajarán más lejos.

El 2 de marzo, el rover desplegó y probó su brazo robótico. El brazo contiene varios instrumentos y cámaras, sobre todo el taladro del rover. También cuenta con los instrumentos PIXL y SHERLOC, que contienen un espectrómetro de rayos X y ultravioleta, respectivamente. Estos permitirán un análisis más detallado de los materiales de la superficie.

Dos días después, el 4 de marzo, Perseverance completó su primer viaje a través de Marte. El recorrido de 6,5 metros ofreció la primera oportunidad de probar y calibrar los motores del rover. Ahora están comenzando la búsqueda de un área de tierra plana y despejada, en la que se desplegará Ingenuity. Una vez que Perseverance encuentre y se mueva a tal ubicación, el equipo ordenará al rover que despliegue a Ingenuity.

El proceso de despliegue consta de varios pasos:

  • Primero, la cubierta que protege a Ingenuity se desechará y Perseverance se alejará.
  • Luego, se cortarán las primeras conexiones con el helicóptero y se desplegarán dos de sus patas de aterrizaje, girándolo lejos del vientre del rover.
  • Tras esto, se rotará a una posición completamente vertical debajo del rover, donde se desplegarán sus dos patas finales.

La campaña de prueba en solitario de Ingenuity comenzará con una serie de comprobaciones internas, en particular probando si puede mantener una temperatura estable y recargar sus baterías usando su pequeño panel solar.

Si todos estos pasos se completan con éxito, los rotores girarán a una velocidad alta, aunque no lo suficientemente rápido como para levantar el vehículo de la superficie. Esto asegurará que los motores funcionen nominalmente y despejarán el vehículo para el vuelo.

Independientemente del resultado, Ingenuity proporcionará una gran cantidad de datos para ayudar a los diseñadores de futuros helicópteros extraterrestres.

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Yusaku Maezawa te invita a su viaje a la Luna

Uno de los hombres más ricos de Japón se aburre, no sabe dónde invertir su dinero y ha decidido que viajar a la Luna solo no es lo suyo. Por eso, ha abierto una selección para escoger a 8 personas civiles para que se unan a su expedición de una semana para sobrevolar el satélite en la nave Starship de SpaceX. ¿Quieres participar? No te preocupes, invita Yusaku Maezawa.

El japonés, que es el primer turista espacial de la Luna ha anunciado que ha abierto el proceso de solicitud para la primera misión lunar civil a bordo de la nave espacial de SpaceX en 2023. El proyecto, llamado dearMoon, llevará a ocho civiles a una expedición de una semana para sobrevolar por la Luna. El viaje será financiado íntegramente por el empresario Yusaku Maezawa quien compró todos los asientos a bordo del cohete en 2018.

“Comencé a pensar en cada persona que está haciendo algo creativo con sus vidas, ¿no son todos artistas? En ese sentido, quería que mi invitación llegara a una comunidad más amplia y brindara a más personas de todo el mundo la oportunidad de unirse a este viaje. Si te ves a ti mismo como un artista, entonces eres un artista”, explicaba Maezawa en el anuncio de su convocatoria.

Pasos a seguir para participar

Dada su creencia de que todos los humanos son artistas creativos a su manera, Yusaku Maezawa anima a todos los que se ven a sí mismos como artistas a postularse bajo dos condiciones: que los solicitantes demuestren su potencial de crecimiento individual y que aseguren que su experiencia brinde valor futuro para el mundo, produciendo contribuciones sociales que beneficiarán a la humanidad para las generaciones venideras.

La selección procederá de la siguiente manera:

  • PASO 1: Preinscripción (antes del 14 de marzo)
  • PASO 2: Evaluación inicial (antes del 21 de marzo)
  • PASO 3: Asignación
  • PASO 4: Entrevista en línea
  • PASO 5: Entrevista final y chequeo médico (finales de mayo de 2021)

Todo esto podrás hacerlo a través de la página del proyecto: https://dearmoon.earth/

“Lo realmente significativo de la misión es que será el primer vuelo espacial privado con humanos más allá de la órbita terrestre”, explica el CEO de SpaceX, Elon Musk.

Así que, si ves que es demasiado complicado convertirte en astronauta de la ESA, esta es tu oportunidad de mirar a la Tierra desde otra perspectiva. Who knows?

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El temporero espacial

Son las 5 de la mañana, hora terrícola. Mi despertador suena como cada día de la Tierra, me da la sensación de que llevo años aquí. Maldito jetlag espacial, no acabo de acostumbrarme. Parece que durante la noche el polvo lunar ha vuelto a hacer de las suyas. Están todos los cristales de la cápsula habitacional muy sucios. Madre mía, ¡quién me iba a decir cuando empecé la carrera aeroespacial que terminaría siendo parte de la primera expedición de recolección de alimentos en la Luna!


Pero lo que, sin duda, nadie se esperaba es que la Tierra nos diera en las narices con el cambio climático y el Sol se haya vuelto tan potente que en 2030 ya es imposible poder cultivar ni una patata en los campos… Menos mal que el desarrollo de la tecnología espacial ha ido más rápido y la creación de la Agencia Espacial Mundial ha hecho posible que hoy estemos aquí, en la primera base lunar recolectando alimentos básicos para llevarlos a la Tierra.


Hoy cumplo mi primer mes aquí y casi que echo de menos no ver al Sol por las mañanas. Pero hoy la Tierra se ve especialmente bonita desde mi cápsula. Es hora de levantarse e ir a formar para que nos asignen las tareas del día. Pero no antes sin tomarme mis suplementos vitamínicos, son muy importantes para no perder mucha masa muscular y mantenernos activos durante horas. “Escuadrilla número 30, a formar en la sala Armstrong”. ¡La leche! Me voy pitando.


Hoy es 16 de julio de 2030 y se cumplen 61 años del viaje de Armstrong y compañía a este satélite, que lleva siendo mi hogar un mes. Justamente aquí, dónde está ubicada la sala de conferencias diarias Neil dio su primer paso en la Luna. Es increíble que tan sólo 61 años después estemos aquí, campando a nuestras anchas, recolectando en nuestro satélite olvidado porque la Tierra ya no nos proporciona alimentos básicos.


Somos unos 10 astronautas temporeros los que nos reunimos hoy. Hay días que somos menos porque algunos vuelven al Gateway, o como lo llamo yo, nuestro peaje cislunar. Allí hacemos nuestra primera parada desde la Tierra antes de desembarcar en la Luna. En ese sitio pasamos los controles de salud, nos dan una serie de parámetros y nos entregan lo que serán nuestras pertenencias en la estancia recolectora. A veces, algunos van a llevar lo que se va recolectando para mandarlo a la Tierra. A mí, cuando me toque ir será para volver a mi hogar en el planeta ya no tan azul.


Todo se ve tan diferente desde aquí. Añoro esos días en los que nos creíamos capaces de todo desde la Tierra. Esos días quedaron atrás, todas las misiones espaciales a Marte
tornaron y tuvieron que acoplarse a la Luna. Hoy Marte se ha convertido en una mera
anécdota. Pero mi opinión es que no podemos conformarnos con la Luna. Este amigo
blanco pronto se nos quedará pequeño y en Marte había muchas esperanzas allá por 2020.


Pero basta de pensamientos y añoranzas. Hoy toca explorar el polo sur de la Luna y vigilar que la cosecha de arroz y patatas sigue su curso. Odio aquel lugar, está lleno de chatarra de los chinos. ¡Ay, qué tiempos aquéllos en que los chinos iban a su bola lanzando cacharros a la Luna!


Hoy todos somos uno y eso, me gusta

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Swati Mohan, la voz que nos guio hasta Marte

El pasado jueves 18 de febrero sobre las 21.55 horas española se completó un hito. El rover Perseverance de la NASA, el mayor instrumento y el más avanzado que se ha enviado al planeta rojo, aterrizó y tocó suelo marciano. Mientras veía el momento del aterrizaje del Perseverance, no pude dejar de pensar en esa voz que nos guiaba dónde estaba el rover, qué hacía y qué comandos iba cumpliendo.

Desde los mandos de control de la NASA, se escuchaba la voz femenina, que de vez en cuando aparecía en pantalla su rostro enmascarado, y dejaba ver sus ojos marrones y, entre ellos, un Bindi o Tilak (gota), esa pequeña marca decorativa que se suele ver entre los habitantes del sureste asiático, sobre todo en la India.

Desde que comenzó la retransmisión en directo no pude evitar que la presencia de Swati Mohan llamase mi atención. ¿Sería la primera vez que veía a los mandos de una misión tan importante a una mujer? ¿Sería que la voz que nos indica que un hito se cumple era femenina? No lo sé, pero a mí ese día me inspiró. El día 18 de febrero no sólo la humanidad volvió a tocar Marte, sino que se empieza a normalizar el hecho de que haya más mujeres a los mandos de la NASA, y no sólo eso, mujeres internacionales, que aportan esa mezcla de culturas que tan bien hace siempre la agencia estadounidense.

De la India a Washington DC

Swati Mohan emigró de la India a EEUU cuando tenía un año y se crio en el área metropolitana de Virginia del Norte, en Washington DC. Completó su licenciatura de la Universidad de Cornell en Ingeniería Mecánica y Aeroespacial, y su doctorado del MIT en Aeronáutica/Astronáutica.

“Recuerdo ver mi primer episodio de Star Trek a la edad de 9 años y ver las hermosas representaciones de las nuevas regiones del universo que estaban explorando. Recuerdo haber pensado: ‘Quiero hacer eso, quiero encontrar lugares nuevos y hermosos en el universo'”

Swati Mohan

Hasta los 16 años quiso ser pediatra, hasta que tuvo una clase de física que le fascinó y le abrió las puertas a la ingeniería aeroespacial. “Siempre me interesó el espacio, pero realmente no conocía las oportunidades para convertir ese interés en un trabajo. Tuve la suerte de tener una gran maestra y todo fue tan fácil y comprensible. Fue entonces cuando realmente consideré la ingeniería, como una forma de buscar el espacio”.

Desde entonces, Mohan ha trabajado en múltiples misiones como Cassini y GRAIL. Ha trabajado en Mars 2020 desde casi el comienzo del proyecto en 2013, convirtiéndose en la líder de operaciones de control, navegación y orientación de Mars 2020 en el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA en Pasadena. “Todos los días, suceden tantas cosas emocionantes que siempre estoy asombrada por lo que podemos hacer, ver y aprender, y las personas maravillosas e increíblemente talentosas que lo hacen posible. Todos los proyectos en JPL buscan expandir la comprensión humana, y casi siempre son los primeros en su tipo de alguna manera. Es increíblemente motivador trabajar en un entorno así”, explica Mohan.

Ahora Mohan es líder de operaciones de orientación, navegación y controles (GN&C) de Mars 2020. Durante la fase de crucero en dirección a Marte, su trabajo ha sido asegurarse de que la nave espacial esté apuntando correctamente en el espacio (paneles solares al sol, antena a la Tierra) y maniobrar la nave espacial para llevarla a donde quieren.

Durante la entrada, el descenso y el aterrizaje en Marte, GN&C determinó la posición de la nave espacial y ordenó las maniobras para ayudarlo a aterrizar de forma segura. Mohan ha sido principal punto de comunicación entre el subsistema GN&C y el resto del proyecto.

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¿Quieres ser miembro de la nueva era de astronautas europeos?

Tras más de una década, la ESA abre convocatoria para formar parte de la nueva flota de astronautas europeos. ¿Cumples los requisitos? ¡Atentos y atentas porque os interesa!

Han tenido que pasar unos once años para que la Agencia Espacial Europea (ESA) renueve su flota de astronautas. La agencia ha empezado fuerte este 2021 y apuesta mucho por la nueva era de exploración espacial, que llevará a los humanos a la Luna de nuevo y, quien sabe si a Marte también. La oportunidad de convertirse en astronauta de la ESA es rara y muy competitiva. La ESA buscó por última vez candidatos para puestos de astronauta en 2008 y solo ha celebrado tres rondas de contratación, incluida la primera en 1978.

Pero, ¿cómo puedes llegar a convertirte en un astronauta de la ESA? Fácil, te lo resumo. Las solicitudes se abren el 31 de marzo de 2021 y deberás aplicar a través de la página web de selección de la ESA. El período de solicitud se extenderá hasta el 28 de mayo de 2021 y se espera que el resultado se anuncie en octubre de 2022.

La ESA está buscando candidatos de una gran variedad de perfiles y antecedentes, pero para tener las mejores posibilidades de éxito debes cumplir como mínimo los siguientes requisitos:

  1. Ser ciudadano de un estado miembro o estado asociado de la ESA.
  2. Tener el mínimo de un Máster en ciencias naturales, medicina, ingeniería, matemáticas o ciencias de la computación o tener un título como piloto de prueba experimental y/o ingeniero de una escuela oficial de pilotos de pruebas experimentales.
  3. Tener al menos tres años de experiencia profesional relevante después de la graduación.                                                           
  4. Dominar el inglés.
  5. Un buen conocimiento de otro idioma extranjero y cualquier otro idioma adicional es una ventaja.

Los solicitantes no necesitan tener una licencia de piloto, pero deben presentar un certificado médico de clase 2 emitido por un médico forense de aviación que demuestre que están médicamente calificados para una licencia de piloto privado (PPL).

La discapacidad física ya no es un impedimento

La ESA esta vez va más allá y la inclusión de las personas con discapacidad física también entran en el cupo gracias a la introducción de un proyecto de viabilidad de parastronautas.

Foto: ESA – K. Oldenburg

Además de los astronautas de carrera, que serán entrenados para misiones espaciales complejas o de larga duración y serán contratados como miembros permanentes del personal de la ESA, el proyecto de viabilidad de parastronautas de la ESA es una primicia mundial que tiene como objetivo comenzar a eliminar las barreras para que las personas con discapacidades realicen un trabajo profesional.

La ESA anima a postularse a las personas que estén psicológica, cognitivamente, técnica y profesionalmente calificadas para convertirse en astronautas, pero que tengan una discapacidad física que normalmente les impediría ser seleccionadas debido a las restricciones del hardware espacial actual.

La ESA ya está trabajando con sus socios internacionales y proveedores de vuelos espaciales comerciales para crear un entorno más accesible y determinar la viabilidad de un astronauta con discapacidades físicas específicas que vuele en una misión segura y valiosa a la Estación Espacial Internacional (ISS).

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España va con todo a Marte

Mars2020 marca la nueva década de la exploración espacial. La NASA nos tiene acostumbrados a estas cosas, pero esta vez se han apoyado en Europa para hacer de esta misión la más ambiciosa jamás enviada a Marte. Y cómo no, España está en el ajo.

Cuando el rover Perseverance aterrice en el planeta rojo comenzará a analizar su geología y atmósfera, y recolectará muestras de la superficie para su posterior envío a la Tierra. La industria y la ciencia española ha participado activamente en el desarrollo de esta misión con dos elementos claves: la antena de alta ganancia (HGAS) y el instrumento MEDA (Mars Enviromental Dynamics Analyzer).

La principal función de la antena de alta ganancia dentro será la comunicación directa, en banda-X, desde y hacia la Tierra. Además, una de las características más importante de la HGAS es que es orientable, lo que le permite enviar un haz de información en una dirección específica, puesto que la antena puede moverse para apuntar directamente a cualquier antena en la Tierra.

Por su parte, el instrumento MEDA registrará las condiciones atmosféricas y de radiación a las que se enfrentarán los futuros astronautas que exploren Marte en las décadas venideras. Asimismo, determinará las propiedades y la evolución, diaria y estacional del polvo en suspensión. Esto es muy importante para el diseño de instrumentos y para los propios trajes de los astronautas, que deben estar al 100% mucho tiempo en entornos muy saturados de partículas de polvo de muy pequeño tamaño.

Ciencia e industria, sinergias perfectas

Foto: NASA/JPL-Caltech

Entre los aportes españoles a bordo de la misión destaca el instrumento MEDA ha sido diseñada por el Centro de Astrobiología (CAB) y el Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA), que estará a cargo de la caracterización ambiental y del polvo en superficie. 

MEDA cuenta con siete sensores para medir la dirección y velocidad del viento, la humedad relativa, la presión atmosférica, la radiación solar ultravioleta, las propiedades del polvo en suspensión y la temperatura del suelo y el aire. Asimismo, posee una cámara para tomar imágenes del cielo y nubes marcianas.

Además del CAB y el INTA, de la construcción del instrumento español también participaron la Universidad de Alcalá, la Universidad Politécnica de Cataluña, el Instituto de Microelectrónica de Sevilla, el Instituto de Química-Física Rocasolano, la Universidad del País Vasco, y las compañías Airbus Defence and Space, Alter Technology y AVS.

MEDA será la tercera estación medioambiental española presente en Marte, tras REMS, que llegó al planeta rojo a bordo del rover Curiosity en 2012, y Twins, que lo hizo seis años después junto a InSight.

HGAS ha sido desarrollada por un consorcio formado por Airbus Defense and Space y Sener, con financiación del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación. La HGAS será la segunda antena española que estará funcionando en Marte, junto a la que ya está operativa en el rover MSL, desde 2013. 

Finalmente, la empresa AVS, junto a la Universidad de Valladolid, ha participado en la elaboración del instrumento SuperCam que, equipada con una cámara, láser y espectrómetros, buscará compuestos orgánicos que puedan estar relacionados con la existencia de vida en el pasado de Marte. 

AVS aportó el sistema de contención de 30 muestras de composición conocida que se utilizará para la calibración en SuperCam. De esta manera, el instrumento podrá identificar de forma detallada la composición química y mineral de sus objetivos y compararlos con las muestras en su interior. 

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El TGO de la ESA facilitará el aterrizaje de Perseverance en Marte

Tras un viaje de más de 470 millones de kilómetros y casi siete meses de viaje, el próximo jueves 18 de febrero el rover Perseverance aterrizará en Marte en el cráter Jezero. ¿Cómo será el aterrizaje? Os lo explico.

La NASA ya se frota las manos con la llegada del Perseverance a Marte. Este rover será el quinto de la NASA que aterrice en Marte, después de Sojourner (1997), Spirit y Opportunity (2004), y Curiosity (2012). El lugar previsto para el aterrizaje es el cráter Jezero, de unos 49 kilómetros de diámetro, situado en el hemisferio norte marciano. Europa tiene mucho que hacer y decir en esta misión. Y es que, el satélite Trace Gas Orbiter (TGO) de la ESA, asistirá esta llegada al planeta rojo transmitiendo los datos del Perseverance a las estaciones terrestres en la Tierra

A medida que su órbita tome sobre el lugar de aterrizaje, TGO ingresará ventanas de comunicación con Perseverance y transmitirá datos entre la Tierra y el rover a través de una red de estaciones terrestres del espacio profundo en la Tierra, incluida la red Estrack de la ESA.

Primeras palabras

Los datos transmitidos por Perseverance en sus primeras horas y días en Marte serán vitales para la misión. ¿El rover aterrizó de forma segura? ¿Todos sus sistemas son funcionales?

Para asegurar que esta información llegue a los ingenieros en la Tierra lo más rápido posible, los orbitadores de Marte de TGO y de la NASA podrán comunicarse con las estaciones terrestres del espacio profundo en la Tierra casi veinticuatro horas al día, siete días a la semana durante las dos primeras semanas después del aterrizaje. La red de estaciones terrestres de la ESA proporcionará aproximadamente 14 horas al día de esta cobertura.

En total, Perseverance se comunicará con los orbitadores de Marte de la NASA o la ESA al menos dos veces al día, y normalmente de cuatro a seis veces. Durante estas sesiones, se enviarán datos e imágenes a la NASA para ayudar al equipo de operaciones a planificar las actividades del rover para los días siguientes.

El Trace Gas Orbiter es la primera de dos misiones del programa ExoMars, un esfuerzo conjunto entre la ESA y Roscosmos. ExoMars está intentando determinar si alguna vez ha existido vida en el planeta rojo. TGO llegó a Marte en octubre de 2016 y está realizando un estudio detallado de la atmósfera y mapeando las firmas del agua debajo de la superficie del planeta. El orbitador se opera desde el Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la ESA en Darmstadt, Alemania, donde los controladores de la misión ya tienen mucha experiencia en la transmisión de datos de los módulos de aterrizaje de Marte existentes.

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¿Cómo será la vuelta del humano a la Luna?

La misión Artemis se compone de tres submisiones en las que, un consorcio internacional con las principales agencias espaciales del mundo, abrirán paso a una nueva era de exploración lunar, con la mirada puesta en Marte.

That’s one small step for man; one giant leap for mankind, estas fueron las palabras del astronauta estadounidense Neil Armstrong pocos segundos antes de posar su pie sobre la superficie lunar por primera vez en la historia de la humanidad y, hasta ahora, la única.

Una hazaña a partir de la cual se inició una nueva era en la ciencia. Era el primer paso para tomar impulso e iniciar la conquista del espacio, a la búsqueda de vida y de explicaciones a la formación de la Tierra.

Un hombre y una mujer volverán a pasear por el mar de cráteres, emulando a los miembros del Apolo 11. Su objetivo será poner la primera piedra de la base habitada en la que se harán experimentos.

Logo de Artemis. Foto: NASA.

Las agencias espaciales del mundo se han puesto manos a la obra. Principalmente, la NASA y la Agencia Espacial Europa (ESA) han arrancando una misión a largo plazo para llevar a los humanos de vuelta a la superficie lunar antes de finales de 2024, lo que será la culminación del programa Artemis. Pero antes, ¿cómo se está preparando esta misión?

Artemis es una supermisión que engloba una serie de hitos, que se irán superando poco a poco hasta 2024. Con este programa, la NASA llevará a la primera mujer y el próximo hombre en la Luna, utilizando tecnologías innovadoras para explorar más la superficie lunar que nunca, colaborando con sus socios comerciales e internacionales para establecer una exploración sostenible a finales de la década. A partir de ahí, todo lo aprendido se aplicará y se dará el siguiente gran paso para la humanidad: enviar astronautas a Marte.

Retos tecnológicos

Para llevar a cabo esta misión, la NASA se ha propuesto una serie de retos tecnológicos básicos para completar con éxito Artemis.

En primer lugar, hay que asegurar la infraestructura terrestre. Para eso, la NASA está mejorando todas las instalaciones de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy. Esto incluye tener un cohete lo suficientemente potente para llegar a la Luna. El nuevo SLS enviará a los humanos y a la carga a la Luna y más allá. El Sistema de Lanzamiento Espacial está diseñado para ser flexible y evolutivo y es el primer cohete espacial de la agencia desde Saturno V.

La nave espacial que llevará a la tripulación a la órbita lunar será 100% trabajo europeo. Orion también será usada por la tripulación para regresar de forma segura a su hogar en la Tierra. El sistema sido construido para resistir el calor extremo experimentado al volver a entrar en la atmósfera. La ESA ya ha suministrado el primer módulo de servicio europeo que se está conectando al módulo de tripulación de Orion y el segundo módulo se está construyendo en Bremen, Alemania, para su envío el próximo año a EEUU. Además, se ha llegado a un acuerdo para comenzar a construir el tercer módulo de servicio europeo para Orion, que suministrará a los astronautas de todo lo que necesitan para vivir y llegar de manera segura a la órbita lunar, incluyendo aire, agua, electricidad, propulsión, control de temperatura y estabilidad estructural.

Infografía de Orion. Foto: ESA.

El Gateway será un punto clave en la misión. Esta estación cislunar será un puesto avanzado alrededor de la Luna para apoyar la exploración humana y científica en el espacio profundo. Construido con socios comerciales e internacionales, el Gateway será fundamental para la exploración lunar sostenible y servirá como modelo para futuras misiones a Marte.

Por último, y no menos importante, la NASA se está asociando con compañías estadounidenses para construir aterrizadores (landers). Estos sistemas se acoplarán con Orion o el Gateway y llevarán a la tripulación de manera segura a la superficie y de regreso a la órbita lunar.

La misión Artemis-3 está programada para ser lanzada en 2024 y enviará hasta cuatro astronautas a bordo de Orion a una órbita lunar donde la nave espacial atracará en el Gateway (estación cislunar). Desde allí, dos de los astronautas abordarán un módulo de aterrizaje para bajar al polo sur de la Luna.

Let’s go Space!

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El no conocimiento del sector espacial

En 2019, el instituto de encuestas Harris Interactive realizó una encuesta para la Agencia Espacial Europea (ESA). Una muestra de más de 5.000 europeos dio su opinión sobre las actividades espaciales y sobre el conocimiento que tienen sobre ellas. Esta encuesta se realizó en cinco de los principales países europeos: España, Italia, Francia, Alemania y Reino Unido.

Los resultados de dicha encuesta indicaron que nueve de cada diez europeos tienen una imagen positiva de las actividades espaciales y piensan que los países europeos deberían aunar sus recursos. Sin embargo, existe una enorme sobreestimación del costo de las actividades espaciales europeas para el contribuyente, ya que la mayoría de los europeos creen que les cuesta diez veces más de lo que cuesta en realidad.

Otro dato preocupante fue que el 83% de los europeos declaró haber oído hablar de la ESA, pero sólo el 37% dice saber exactamente qué es. Sin embargo, todo el mundo sabría decir qué es y qué hace la NASA. Esto refleja la carencia de las informaciones europeas sobre la agencia, que compite directamente en la carrera espacial con la NASA. Y es que, muchos expertos ya catalogan a la ESA como la potencia mundial del espacio. Las numerosas misiones que lidera Europa, como Galileo o la iniciativa Copernicus, están teniendo un enorme éxito y unos mejores resultados.

Desconocimiento de las principales misiones

La encuesta también indicó que al menos tres cuartas partes de los ciudadanos afirman haber oído hablar de astronautas europeos enviados a misiones a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), así como el sistema de navegación por satélite Galileo, mientras que Copernicus y Rosetta no son reconocidos por el público en general.

Todos estos datos nos llevan a pensar o analizar si realmente se está haciendo bien, por parte de los medios, las empresas y las instituciones, la llamada divulgación científica. El conocimiento por parte de los ciudadanos es tan importante como el sacar una misión adelante. El hacer que los europeos sean conscientes que las políticas espaciales son importantes para avanzar en la vida cotidiana es un derecho que tienen.

Gracias a los satélites como Galileo, los teléfonos móviles pueden disponer de un excelente sistema de posicionamiento. Sin los satélites de Hispasat, las ciudades más remotas del mundo ni siquiera tendrían acceso a Internet o a llamadas de emergencia. Sin Copernicus, probablemente, nunca seríamos conscientes de los efectos del cambio climático y los políticos nunca se pondrían a trabajar y desarrollar programas para frenarlos.

Los medios generalistas sólo dan importancia a misiones tripuladas a la ISS, pero no explican para qué se hacen esas misiones y qué hacen los astronautas en la estación. Además, escriben informaciones sensacionalistas sobre la posibilidad de que algunos meteoritos puedan impactar contra la Tierra o la cantidad de basura espacial que nos rodea, con la posibilidad de que lleguen a caernos en la cabeza.

El papel de España en la ESA

No hay cultura espacial. La industria española está muy involucrada en las misiones espaciales, pero tampoco lo divulgan. No hay conocimiento del potencial industrial español y de los espacios tan importantes que hay en el país, como el centro ESAC de la ESA o los centros de control de Galileo.

Los medios no hacen gran esfuerzo en dar a conocer las actividades espaciales, pero las empresas tampoco están por la labor. Que España no posea una agencia propia que centralice todas las actividades del sector no significa que no las haya. El eterno debate sobre si España necesita/debería o no tener una agencia espacial nacional ya no es importante. El mismo director de la ESA, Jan Wörner, ha reconocido en varias entrevistas que la agencia española es la ESA. Y es que, España ha incrementado un 42% su inversión en la agencia con 701,7 millones de euros. Esta cantidad suma un total de 1.658 millones para el período 2020-2026, lo que permitirá aumentar la participación española en los nuevos programas espaciales de la ESA.

El Consejo Ministerial de la ESA, que se celebró en noviembre de 2019, acordó una inversión de 14.400 millones de euros, que se destinarán a las misiones espaciales europeas de los próximos años. La aportación de España se fijó en 852 millones de euros, lo que supone el 5,9% del total.

España no sólo aporta monetariamente a la ESA, sino que participa en numerosas misiones desde la industria tan impresionante que posee el país. Un ejemplo de liderazgo ha sido la misión exoplanetaria Cheops, que se integró al 100% en las instalaciones de Airbus en Madrid. Esta fue la primera misión de la ESA integrada en España y se lanzó al espacio en diciembre del 2019.

Necesitamos mayor divulgación y mayor cultura espacial.

Nos vemos en más reflexiones.

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Y EEUU volvió a hacer historia

Nos guste o no, EEUU siempre ha sido y será una de las superpotencias mundiales en acceso al espacio. Aunque Europa apunta muchísimas maneras y tiene capacidad propia para acceder al espacio de manera comercial y científica, el pequeño detalle de tener autonomía para realizar vuelos tripulados se les escapa y parece que no es su liga. Los astronautas europeos deberán seguir viajando a Rusia o a EEUU para sus misiones humanas.

Pero EEUU lo ha vuelto a hacer y con incertidumbre, al más puro estilo Hollywood. Y es que la ventana de lanzamiento iniciaba el miércoles a eso de las 22.33 hora española, pero la tormenta en Florida no perdonó, algo que nos esperábamos todos porque los meteorólogos pronosticaron un 60% de nubes espesas y lluvias en Cabo Cañaveral justo para ese momento, ¡qué oportuno!

Y así nos quedamos, con las ganas, que han ido en aumento hasta hace unas horas. Una espera de unos 9 años que, sin duda, han merecido la pena. Y es que nadie hace las cosas tan bien como los estadounidenses. Siempre le dan ese toque especial a todo, ese toque que te mantiene enganchado hasta el final.

Lanzamiento successful

Momento del lanzamiento del Falcon 9. Foto: SpaceX.

Spacex puso el cohete (Falcon 9), la cápsula (Crew Dragon) y los trajes, la NASA hizo el resto. Desde la plataforma de lanzamiento 39A estaba preparada la misión Demo-2 desde hace ya unos días. Esta importante hazaña ha devuelto la autonomía de EEUU para llevar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS), pero la cosa no se queda ahí. Este es el primer paso para devolver al hombre y llevar a la primera mujer a la Luna en 2024. Pero esto es otra historia de la que ya hablaremos y en la que, por cierto, Europa tiene un papel muy importante.

La cuenta atrás se inició y los motores del gigante de SpaceX se encendieron y el Falcon 9 se alzó entre las amenazantes nubes de Cabo Cañaveral. Todos los ojos estaban puestos en ese cohete. El sonido atronador de los propulsores seguro que los asistentes lo sintieron en lo más profundo de sus entrañas. Mientras tanto, a miles de kilómetros de distancia, el resto de la humanidad sentimos la emoción de volver a ver despegar una misión tripulada desde suelo americano.

Una vez separada del Falcon 9, la Crew Dragon se aceleró a 17.000 mph y puso rumbo a la ISS. Ya en órbita, la tripulación ha verificado el sistema de control ambiental, las pantallas y los propulsores, entre otros mecanismos.

La cápsula tardará alrededor de 24 horas en acoplarse a la estación espacial, algo que realizará de manera autónoma bajo la supervisión de los astronautas, quienes puede tomar el control en caso de ser necesario. Aunque la Crew Dragon puede permanecer en órbita 110 días, la duración de la misión se determinará en función de la preparación del próximo lanzamiento. Según los requisitos de la NASA, una vez operativa oficialmente la cápsula deber ser capaz de permanecer en órbita un mínimo de 210 días.

Al concluir la misión, la Crew Dragon se desacoplará con los dos astronautas a bordo, saldrá de la estación espacial y volverá a entrar en la atmósfera de la Tierra para amerizar frente a las costas de Florida, donde será recogida por el buque de recuperación Go Navigator, también de SpaceX.

Los elegidos

Los astronautas dentro de la Crew Dragon. Foto: SpaceX.

Los astronautas Doug Hurley y Bob Behnken han llevado a cabo el ensayo general previo al despegue de la misión Demo-2, el próximo miércoles. Más allá del nuevo diseño de los trajes espaciales y la innovación de la cápsula Crew Dragon de SpaceX, el procedimiento no es novedoso para estos dos amigos con acreditada trayectoria en los viajes al espacio. 

Y es que la NASA eligió a dos de sus más experimentados hombres, a quienes une una gran amistad. “Volar con tu mejor amigo es algo que personas desearían poder hacer “, explica Hurley.

Ambos pilotos iniciaron su carrera como astronautas en el año 2.000 y, desde entonces, han participado en distintos programas de la NASA, entre los que destacan las cuatro misiones, dos cada uno, del transbordador espacial.

En esta ocasión, Hurley ha sido el comandante de la nave espacial y responsable de actividades como el lanzamiento, el aterrizaje y la recuperación. Por su parte, Behnken ha ejercido el papel de comandante de operaciones conjuntas de la misión y responsable del encuentro, el atraque y el desacoplamiento con la ISS.

Antes de unirse a la NASA, Hurley fue piloto de combate y piloto de pruebas en el cuerpo de Marines de EEUU, mientras que Behnken era ingeniero de pruebas de vuelo de la Fuerza Aérea.

En 2018, ambos astronautas fueron seleccionados para conformar la tripulación del primer vuelo con humanos a bordo del vehículo diseñado por SpaceX. Desde entonces, han trabajado junto a la empresa para esta misión.

Entre los nuevos mecanismos a los que han tenido que acostumbrarse se encuentran los controles de la pantalla táctil de la Crew Dragon, muy distintos a los gruesos botones en los paneles de los antiguos transbordadores.

La primera parte de la misión ha salido bien, ahora sólo nos queda ver cómo la cápsula atraca en unas horas en las ISS y vuelve a la Tierra.

¡Nos vemos en el siguiente desafío!

The Scottish spaceport will be the “greenest in the world”

The UK Space Agency announced at the Farnborough International Airshow 2018 (FIA 2018) that the future English space port would be located in Sutherland County, Scotland.

The company Highlands and Islands Enterprise (HIE) is in charge of setting up the first British spaceport. During the announcement, spokespersons for the UK Space Agency explained that “Sutherland’s choice is due to its excellent situation because in the event of a failed launch, the remains of the rocket would end up in the ocean or in unpopulated areas.”

The Board approved an initial budget of £ 17.3 million to support the project, now called Space Hub Sutherland (SHS). This included £ 2.5 million from UKSA and £ 9.8 million from the HIE itself. The remaining 5 million pounds were requested from the Nuclear Decommissioning Authority.

But how will this spaceport benefit Scotland? How will it affect the nature so characteristic of the Highlands of the country? What kind of missions will be launched? Fuera de Órbita has interviewed the director of the Space Hub Sutherland project, Roy Kirk.

What is the Space Hub project?

Our ambition is to establish Space Hub Sutherland as the world’s greenest spaceport.  Our plan is to launch small satellites into orbit (polar and sun synchronous) using launch vehicles built in Scotland.  Planning permission has been approved for up to 12 vertical launches per year.

Why did you choose Sutherland to establish your spaceport?

We’ve been aware for several years that the Highlands and Islands possesses fantastic assets to support the growth of the UK space sector and deliver high quality jobs and community benefits in our region.  These assets include our northern location which is good for orbital access, relatively sparse population in some rural areas, proximity to the coast, and a skilled workforce and supply chain. Sutherland has all these qualities.

How will this spaceport benefit Scotland? 

We’ve commissioned studies that estimate major economic impacts. The spaceport is expected to generate 250 high quality jobs, which is a significant number for the Highlands and Islands. Around 60 of these will be based in Sutherland and Caithness, including 40 or so at the launch site itself, which will create opportunities for local people and attract new talent to a relatively remote location where population is currently falling.

Jobs elsewhere in our region include manufacturing and supply chain activities. Our launch partner, Orbex, is based in the Moray town of Forres, where its innovative Prime launch vehicle will be manufactured.  

The spaceport site is in community ownership and will be leased from Melness Crofters Estate, so there’s an immediate financial benefit for local people in the form of rental income. We’ve also set up a community liaison group, which is independent of HIE, and focused on maximising ways in which the spaceport can benefit the wider local area in this part of Sutherland.

Importantly, launch capability and vehicle manufacturing in the Highlands and Islands will complement other space-related activity in Scotland, including satellite design and manufacture and the analysis and use of data gathered from space missions. That diversity provides a foundation that can help ensure the continued growth of an important new space sector in Scotland and contribute to the UK’s position in a competitive international market.

HIE visit to Harwell Campus, Didcot, Oxfordshire ROY KIRK VISITS THE SATELLITE CONTROL ROOM DURING A VISIT TO THE FACILTIY NEAR DIDCOT, OXFORDSHIRE

Will it have any impact on the environment?

We’re serious about mitigating the spaceport’s environmental impact, and enhancing parts of the landscape in and around the launch site where possible. We commissioned specialists to carry out extensive environmental studies that were submitted as part of our planning application, including bird surveys that have now been going on for four years.

We also have a detailed peat management plan to ensure that all the peat that is disturbed during construction will be kept on-site, with some being used to restore areas that have been dug out over centuries of human activity and are currently degraded.

At around 10 acres, the launch zone is very modest in size. Also, the Orbex Prime launch vehicles that we’ll be launching are relatively small and lightweight. They use biofuel that cuts carbon dioxide emissions by up to 90% and the stages that drop into the sea can be gathered up for re-use.

When will the first release be seen from there?

We are working with our launch partner Orbex towards a first launch taking place in 2022.

What kinds of systems will be launched from the spaceport?

Space Hub Sutherland will be a commercial spaceport, so the launch site operator and our launch partner Orbex will be responsible for attracting business from a range of customers. We expect a significant proportion of satellites launched from Sutherland to be used for Earth observation, including monitoring climate change and gathering data that will inform how the global climate crisis can be addressed.

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